Todos vivimos una vida normal, tranquila y con preocupaciones sencillas hasta que la palabra cáncer aparece. Y es que es un diagnóstico que nadie quiere tener y que nadie quiere pasar también por el lado económico. Por esta razón, es importante contar con un seguro contra cáncer como medida de prevención antes de que lleguen noticias como esta.
¿Ya habías oído hablar sobre este tipo de seguros? Si en tu caso no has tocado el tema y quieres saber qué necesitas buscar en este tipo de seguro, sigue leyendo nuestra nota para descubrirlo.
El seguro oncológico y su cobertura
Vamos a definir lo principal, un seguro oncológico es una póliza creada para cubrir los gastos que tienen relación con el diagnóstico y tratamiento del cáncer. Dentro de este producto, lo que cubre va desde los estudios que confirman el diagnóstico y hasta los tratamientos como quimioterapias, radioterapias, cirugías, medicamentos y hospitalización.
¿Qué diferencia tiene de un seguro de gastos médicos mayores común? Bueno es muy sencillo, se enfoca solamente en esta enfermedad, cuenta con coberturas más amplias y montos más altos para enfrentar tratamientos que a veces duran meses o incluso hasta años.
Cuando adquieres un seguro contra cáncer de este tipo, tendrás la seguridad de estar cubierto lo más posible ante esta enfermedad. Pero si todavía no te has decidido a adquirir alguno o quieres complementar lo que ya tienes, vale la pena que revises más opciones.
¿El seguro de gastos médicos mayores cubre el cáncer?
Esta es una de las preguntas más frecuentes: ¿qué seguro cubre cáncer dentro de los productos más comunes del mercado? La respuesta es que sí, un seguro de gastos médicos mayores generalmente incluye cobertura oncológica, aunque con algunos puntos que hay que revisar con cuidado.
Por ejemplo, muchas pólizas tienen periodos de espera, que son los meses que deben pasar desde que contratas el seguro hasta que la cobertura de cáncer entra en vigor. También pueden tener límites en el monto que cubren por tratamiento o restricciones dependiendo del tipo de cáncer.
Por eso, antes de asumir que ya estás cubierto, lo mejor es leer bien las condiciones de tu póliza actual o preguntarle directamente a tu aseguradora qué incluye y qué no en materia oncológica.
¿Y el seguro de vida cáncer?
Hay otro producto que cada vez más personas están considerando: el seguro de vida cáncer. A diferencia del seguro de gastos médicos, este no paga directamente los tratamientos, sino que al momento del diagnóstico te entrega una suma de dinero que puedes usar como mejor te convenga.
Eso significa que puedes destinarlo al tratamiento, pero también a cubrir los gastos de tu casa mientras no puedes trabajar, pagar deudas o simplemente tener un respaldo económico en un momento muy complicado. Esa flexibilidad es lo que lo hace tan atractivo para muchas personas.
¿Cuál es la mejor opción para ti?
Depende mucho de lo que buscas y qué esperas recibir. Aquí te dejamos un listado que te ayudará a tomar la mejor decisión:
- Si no tienes ningún seguro todavía, un seguro de gastos médicos mayores con cobertura oncológica es un buen punto de partida porque te protege de forma integral ante enfermedades en general, no solo el cáncer.
- Si ya tienes un seguro de gastos médicos, pero quieres un respaldo económico adicional específico para esta enfermedad, agregar un seguro de vida con cobertura oncológica o un seguro oncológico independiente puede ser una muy buena combinación.
- Y si lo que te preocupa principalmente es no dejarle deudas a tu familia en caso de un diagnóstico grave, el seguro de vida con cobertura por enfermedades críticas es justo lo que necesitas.
Antes de contratar, revisa estos puntos
Antes de firmar o dar clic en tu compra, hay tres cosas que siempre debes verificar: el periodo de espera antes de que la cobertura entre en vigor, los tipos de cáncer que incluye la póliza y el monto máximo que cubre. Teniendo esos puntos bien claros y entendidos, puedes tomar una decisión mucho más segura.
Y si sientes que es muy complicado entender algunos conceptos, nunca está de más acercarte a un asesor de confianza que te ayude a comprender y comparar opciones. Protegerte contra el cáncer no es cosa de suerte, es también cuidarte y planear tu futuro.










