Impacto psicológico de la pandemia del Covid-19 en EspañaTítulo: Impacto psicológico de la pandemia por covid-19 en España

Tras la llegada de la pandemia a causa del Coronavirus, los ciudadanos del mundo entero se han visto afectados en todas las áreas de salud. 

El impacto psicológico que tuvo en la población española fue bastante grande. El número de muertes y casos confirmados que se reportaban a diario sólo generaban tanto estrés como angustia entre los ciudadanos.

¿Cuál fue el impacto psicológico de esta pandemia en la sociedad?

Un hecho que no tiene espacio para dudas, es el gran impacto psicológico que ha tenido esta pandemia en la sociedad.

La farmacéutica Cofares y el Observatorio de Tendencias han realizado un informe que estudia los efectos del Covid-19 en la salud mental. Ha sido un monitoreo constante desde el comienzo de la pandemia.

En dicho informe, se puede ver cómo el 89% de las mujeres y el 94% de los jóvenes son los más afectados por esta crisis.

Sin embargo, tras dos años desde el comienzo del confinamiento, los resultados de los informes se han mantenido similares. En concreto, se encuentra que existe un 85% de personas tristes, un 82,9% de personas cansadas y un 81,3% de personas con irritabilidad. 

Por otro lado, hay un 72,6% que afirma no poder concentrarse y un 72,2% que no pueden dormir. También un 44,8% que tienen dificultades para comer y un 78% que se sienten indefensos.

Estos resultados fueron arrojados en una pequeña población de muestra de 1.076 personas que incluían niños, adolescentes, adultos y adultos mayores. 

Primer impacto: Cuarentena preventiva 

Como medida preventiva y como una de las principales herramientas para combatir el virus, los gobiernos del mundo decidieron colocar una cuarentena masiva. El objetivo era ayudar a evitar la propagación del Covid-19.

Sin embargo, esta medida causó la llegada de otras afecciones psicológicas que se sumaron a la situación.

La sociedad, al verse confinada, tuvo que buscar maneras en la cual poder pasar el tiempo y así evitar los malos pensamientos. Después de todo, estos los llevaban a un círculo de estrés y angustia constante.

Por supuesto, algo difícil de lograr, tomando en cuenta todas las malas noticias que se hacían públicas diariamente en los medios de comunicación.

Segundo impacto: Desestabilización económica

Otro punto que hay que tomar en cuenta, es que la llegada de la pandemia desestabilizó la economía y la vida social en todo el mundo. Sin excepciones. 

Se perdieron muchos empleos, los encuentros y salidas se restringieron, y los productos básicos se volvieron costosos. Hasta salir para abastecerse era una labor sumamente arriesgada en ese entonces.

Ahora bien, con el pasar del tiempo, los ciudadanos pudieron encontrar breve soluciones a las problemáticas que se vivía al estar encerrados.

El mundo entero poco a poco se fue amoldando a lo que sería este nuevo estilo de vida post-pandemia. Las restricciones se fueron levantando, los empleos a distancia resultaron ser bastante eficaces, y la vuelta al colegio se volvió una realidad.

Tercer impacto: Pandemia silenciosa 

Pese a todo esto, las secuelas psicológicas dejadas por el confinamiento a causa Covid-19 se siguen haciendo presentes en la vida de los ciudadanos.

Como prueba de esto, a principios del año 2022, el Observatorio de Intangibles y Calidad de Vida en España, realizó una encuesta. En esta, el 94% de los participantes afirmaron que aún se siente muy afectados por la pandemia.

Así como existe un alto índice de personas afectadas en España, lo hay en todo el mundo. Por lo que podemos decir que el impacto ha sido bastante grande y aun se siguen viviendo secuelas del mismo.

Efectos de la cuarentena en la salud mental

Para nadie es un secreto que uno de los impactos psicológicos de la pandemia del Covid-19 fueron los trastornos mentales en los ciudadanos.

La angustia, el estrés y la ansiedad de estar encerrados, despertó crisis emocionales en más del 80% de los pobladores en todo el mundo.

Dentro de los hogares era muy común observar dos escenarios: 

  1. Uno en donde las personas se encontraban serenas y capaces de aprovechar su tiempo libre al máximo. 
  2. Otro en dónde predominaba el estrés y la angustia por evitar contagiarse. 

Frustración por falta de ingresos

Por otra parte, la pérdida de los empleos y el decaimiento de la economía, fueron factores que no ayudaron a sobrellevar la pandemia.

Tomando en cuenta estos factores, muchas personas debieron interrumpir sus actividades laborales, lo que causó una pérdida de sus ingresos. En consecuencia, provocó que dependieran de sus familiares. 

Este tipo de situaciones vinieron acompañados de mucho estrés, angustia y enojo. Emociones que eran difíciles de evitar y que se sumaban, como otros factores de trastornos psicológicos que se fueron desarrollando durante la pandemia.

Incertidumbre y confusión 

Otra situación que despertaba estrés en los ciudadanos era la falta de información precisa por parte de las autoridades de la salud y el gobierno. 

El no saber la verdadera gravedad del asunto, provocaba que las personas terminaran consultando fuentes no oficiales que empeoraban o negaban la realidad. Aumentando así la confusión y la ansiedad entre ellos.

Además, emociones como el aburrimiento, la tristeza, la angustia, el temor de infección y la frustración, solo provocaban que el confinamiento fuese más largo y difícil de llevar.

Negación y adaptación forzada a las nuevas modalidades online

Por último, tenemos el estrés que causaban las clases a distancia. Muchas madres compartían el pensamiento de que dicha metodología de estudio no funcionaba, ya que sus hijos parecían no entender la mayoría de las clases. Por no mencionar que la participación era muy baja.

Eso sin contar que debían separar las actividades escolares de sus hijos con las labores del hogar. Algo bastante difícil para las familias numerosas y mucho más si no todos ponían de su parte, afectando así su relación personal.

Hoy en día, las cosas son diferentes; lo que antes parecía un caos interminable, ahora se puede controlar de mejor manera. 

Sin embargo, aún hay quienes sufren de las repercusiones de los primeros días de la pandemia y necesitan de ayuda psicológica para poder superarlo. 

Consecuencias del coronavirus en los adultos mayores

Sin importar la edad, la pandemia por Covid-19 ha tenido repercusiones en todas las personas. Sin embargo, a quienes ha afectado más son a los adultos mayores, debido a su alto nivel de vulnerabilidad ante el virus.

Además, que son quienes presentan mayores complicaciones con la enfermedad. 

No obstante, el confinamiento fue, sin duda, la peor parte de toda la pandemia para ellos.Tener la obligación de estar encerrados por un tiempo indefinido les creó emociones fuertes, como la depresión, desesperanza y angustia.

Aun así, no fue hasta cumplido un año de la pandemia que se pudo conocer con mayor certeza las consecuencias reales que ellos sufrieron: 

  • Problemas emocionales y sentimientos negativos. Todos los seres humanos hemos sido víctimas de la depresión y la tristeza que puede causar estar en confinamiento. Esta es por mucho la principal razón de todas las consecuencias que se verán a continuación.
  • Soledad. Debido a las restricciones sociales, las visitas a los adultos mayores se redujeron de manera drástica, por motivos de seguridad y salud. 

Sin embargo, tuvo sus secuelas en los mayores, debido a que la falta de visitas y contacto con sus familiares los llevó a desarrollar soledad. 

Sentirse solo puede causar otras afecciones como fatigas, dolores de cabeza y hasta la depresión, empeorando así la salud mental de aquél que la padezca.

  • Falta de cuidado apropiado. Otras de las consecuencias que provocó la cuarentena fue la falta de cuidado apropiado en los adultos mayores. 

El no poder otorgarle directamente el cuidado necesario y adecuado a nuestros familiares puede ser un sentimiento devastador y  muy angustiante. Sobre todo, cuando se desea hacer más y no se tiene dicho poder.

  • Falta de actividad física y cambios en el ritmo biológico. A causa del movimiento “Quédate en casa”, muchos adultos mayores debieron suspender sus actividades físicas. 

Esto tuvo como consecuencia que sufrieran cambios en la calidad y cantidad de sueño, así como también pérdida en su movilidad y rendimiento físico. 

  • Sobrecarga emocional. Estar encerrados, no poder compartir con tus seres queridos y ver día tras días solo noticias alarmantes, puede provocar una sobrecarga emocional difícil de llevar.

Las emociones solo parecen juntarse, y no conseguir un respaldo que otorgue calma en los momentos de crisis, solo produce mayor ansiedad y frustración.

Pese a la cruda realidad que vivimos hoy en día, muchos adultos mayores no se han dejado vencer ante la crisis provocada por el Covid-19. Y cada vez son más los que se adaptan a este nuevo estilo de vida post-pandémico, manteniendo y fortaleciendo sus lazos familiares a distancia.

Consecuencias psicológicas de la pandemia en los jóvenes

Según varios estudios realizados en España, los jóvenes menores de 29 años son los mayores afectados psicológicas, económica y socialmente por la pandemia.

Entre las consecuencias más destacadas se encuentran las siguientes: 

  • Soledad. Tanto los solteros como los divorciados, han tenido que sufrir las consecuencias de una vida sumamente independiente y llena de una soledad obligatoria.

Este sentimiento afectó más que todo a aquellos que ya habían tenido una experiencia de vivir en pareja.

  • Pérdida de empleo. El desempleo fue otra de las consecuencias que se produjo luego de que la pandemia por Covid-19 se anunciara a nivel mundial. 

Este fue un factor muy delicado en la vida de los jóvenes. Sin un empleo con un ingreso fijo, sobrellevar la pandemia resultaría mucho más difícil de lo planeado.

Sin embargo, surgió una alternativa ante esta problemática: el teletrabajo. Una medida no tan actual, pero que sin duda ayudó a sobrellevar en algunos ámbitos la crisis laboral.

  • Sobrecargo de emociones. Al igual que los adultos mayores, los jóvenes sufrieron grandes sobrecargas de emociones durante la pandemia.

Estrés, aburrimiento, frustración, angustia y la depresión, fueron algunas de las emociones que los acompañaron en el proceso de aceptación.

No saber cuándo iría acabar y el desespero por encontrar la solución definitiva de la enfermedad solo provocaba más y más estrés.

Pese a esto, los jóvenes también han podido encontrar la manera de superar cada una de las barreras emocionales que se atravesaron durante la cuarentena.

Han logrado salir victoriosos ante sus demonios internos, y han podido ayudar a quienes no encontraba paz dentro de un mundo sumergido en caos.

Sin dudas, el impacto psicológico de la pandemia del Covid-19 nos ha enseñado múltiples cosas. Entre ellas, el poder que tenemos los seres humanos para superar las peores crisis.