España, un paraíso para el senderismo
Con su extraordinaria diversidad de paisajes, desde las cumbres nevadas de los Pirineos hasta los desfiladeros volcánicos de Canarias, pasando por bosques atlánticos, dehesas mediterráneas y costas acantiladas, España ofrece algunas de las mejores rutas de senderismo de Europa. La red de senderos señalizados supera los 60.000 kilómetros entre Grandes Recorridos (GR), Pequeños Recorridos (PR) y Senderos Locales (SL), con opciones para todos los niveles de experiencia y condición física.
En esta guía seleccionamos rutas representativas de diferentes regiones y dificultades, desde paseos familiares accesibles hasta travesías de varios días que pondrán a prueba a los más experimentados, todas ellas con paisajes que justifican sobradamente el esfuerzo.
Rutas fáciles para iniciarse en el senderismo
Ruta del Cares, Asturias y León
Conocida como la Garganta Divina, la Ruta del Cares es probablemente la senda más famosa de España y una de las más espectaculares de Europa. El sendero discurre durante 12 kilómetros entre Caín (León) y Poncebos (Asturias), encajado entre paredes verticales de más de mil metros de altura por las que se precipita el río Cares. A pesar de su espectacularidad, la ruta es técnicamente sencilla: el camino es ancho, bien mantenido y prácticamente llano, lo que la hace accesible para familias con niños a partir de seis o siete años. El único inconveniente es que es lineal, por lo que hay que recorrer los 24 kilómetros de ida y vuelta o coordinar transporte entre los dos extremos.
Caminito del Rey, Málaga
El antiguo camino de servicio del embalse del Guadalhorce fue considerado durante décadas el sendero más peligroso del mundo por su estado de deterioro. Tras una restauración integral completada en 2015, se ha convertido en una de las rutas más demandadas de España. Las pasarelas de madera colgadas a más de 100 metros sobre el desfiladero de los Gaitanes ofrecen vistas vertiginosas que quitan el aliento. La ruta lineal tiene 7,7 kilómetros y un desnivel mínimo, siendo accesible para cualquier persona con condición física básica, aunque no es recomendable para quienes sufren vértigo severo. Es imprescindible reservar entrada con antelación.
Senda del Oso, Asturias
Esta ruta sigue el antiguo trazado de un ferrocarril minero por los valles de Trubia y Teverga en el corazón de Asturias. El camino, perfectamente acondicionado y sin desniveles apreciables, atraviesa desfiladeros, bosques de castaños y pequeños pueblos rurales a lo largo de 36 kilómetros que pueden recorrerse parcialmente o completos. Es ideal para familias ya que también puede hacerse en bicicleta, y cerca del recorrido se encuentra el cercado donde viven las osas Paca y Tola, rescatadas siendo cachorros.
Rutas de dificultad media para senderistas con experiencia
Ruta de las Caras, Cuenca
En el embalse de Buendía, la Ruta de las Caras combina un paseo por un bosque de pinos con la sorpresa de encontrar esculturas y bajorrelieves tallados en las rocas de arenisca a lo largo del recorrido. Son 18 figuras de diferentes artistas que representan rostros, figuras mitológicas y formas abstractas integradas en el paisaje natural. La ruta circular tiene apenas 2 kilómetros y es muy sencilla, pero su singularidad la convierte en una experiencia única. Puede combinarse con otras rutas más largas por los alrededores del embalse para completar una jornada de senderismo. Muchas de estas rutas pasan por pueblos con encanto que merecen una parada para comer y explorar.
Nacimiento del río Mundo, Albacete
En plena sierra de Alcaraz, el río Mundo nace de forma espectacular precipitándose desde una cueva a más de 80 metros de altura en una cascada que, según la época del año y las lluvias, puede ser un hilo de agua o un torrente impresionante. El fenómeno conocido como el Reventón, que se produce cuando las lluvias llenan la cueva y el agua estalla con fuerza por la boca, es uno de los espectáculos naturales más sobrecogedores de España. La ruta desde Riópar hasta el nacimiento tiene unos 5 kilómetros con un desnivel moderado, y el entorno de la sierra del Segura ofrece numerosas rutas adicionales.
Las Bardenas Reales son un paisaje semidesértico de aspecto casi lunar que contrasta radicalmente con la imagen verde que muchos tienen de Navarra. Erosionadas durante milenios por el agua y el viento, las formaciones de arcilla, yeso y arenisca crean un paisaje de cárcavas, mesetas y chimeneas de hadas que parece sacado de otro planeta. Hay varias rutas señalizadas que recorren las diferentes zonas del parque, con distancias entre 4 y 20 kilómetros. La más popular es la que lleva al Castildetierra, la formación más icónica del parque. Es importante llevar agua abundante y protección solar ya que no hay sombra.
Rutas exigentes para senderistas experimentados
Ruta circular del Aneto, Huesca
Ascender al Aneto, el techo de los Pirineos con sus 3.404 metros, es el gran reto para muchos senderistas y montañeros españoles. La ruta más habitual parte del Hospital de Benasque, remonta el valle hasta el glaciar del Aneto y corona la cima tras superar el Paso de Mahoma, un tramo expuesto que requiere cabeza fría y ausencia de vértigo. La jornada completa supone unos 22 kilómetros y más de 1.500 metros de desnivel positivo, requiriendo entre 10 y 12 horas para completarla. Es imprescindible ir bien equipado, consultar las condiciones meteorológicas y, para quienes no tengan experiencia en alta montaña, contratar un guía.
Travesía de la Sierra de Tramuntana, Mallorca
La Ruta de Pedra en Sec (GR-221) atraviesa la sierra de Tramuntana de Mallorca de sur a norte a lo largo de unos 135 kilómetros que se completan habitualmente en 8 etapas. El recorrido atraviesa pueblos de piedra como Valldemossa, Deià y Sóller, olivares milenarios, bosques de encinas y miradores con vistas al Mediterráneo que justifican cada gota de sudor. Los refugios de montaña del Consell de Mallorca ofrecen alojamiento básico pero cómodo a lo largo de la ruta. El desnivel acumulado es considerable y algunas etapas son exigentes, pero la belleza del paisaje y la posibilidad de combinar montaña y mar hacen de esta travesía una de las más gratificantes de España.
Camino de Santiago por el Norte, de Irún a Santiago
El Camino del Norte es la alternativa costera al más concurrido Camino Francés, y ofrece una combinación de paisajes costeros, montañas, pueblos pesqueros y ciudades con patrimonio excepcional como San Sebastián, Bilbao, Santander y Oviedo. Sus aproximadamente 820 kilómetros se completan en unas 34 etapas y la dificultad es superior al Camino Francés debido al terreno más ondulado y los desniveles constantes. La recompensa es un recorrido más tranquilo, con menos masificación y una variedad paisajística extraordinaria.
Equipamiento básico y consejos de seguridad
Independientemente de la dificultad de la ruta, hay un equipamiento básico que nunca debería faltar. Un calzado adecuado es lo más importante: para rutas fáciles y llanas basta con zapatillas de trekking con buena suela, pero para rutas de montaña son imprescindibles botas que sujeten el tobillo. Lleva siempre más agua de la que crees que necesitarás, especialmente en épocas calurosas, junto con algo de comida energética. Protección solar, gorra y una capa impermeable ligera son elementos que apenas pesan y que pueden evitar situaciones complicadas si cambia el tiempo. Si estás empezando y quieres mejorar tu resistencia cardiovascular para afrontar rutas más exigentes, preparar una carrera de 10 km es un excelente entrenamiento complementario.
Consulta siempre la previsión meteorológica antes de salir y no dudes en cancelar o modificar la ruta si las condiciones no son favorables. Lleva el teléfono cargado con la ruta descargada en una aplicación de mapas offline, y comunica a alguien tu plan de ruta y hora estimada de regreso. La montaña española es generosa con quienes la respetan y peligrosa con quienes la subestiman. Con preparación y sentido común, te esperan experiencias que recordarás toda la vida.









